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Meditar en el No-Yo

Meditar en la vacuidad del yo.

El Buda no nego al yo. El yo convencional existe. El Buda negó el alma, por eso su teoría se conoce en sánscrito como anatman (no-alma) o en pali (anatta). 

Tener una percepción directa, no conceptual, de la vacuidad del yo es lo que nos puede llevar a la liberación del sufrimiento, a la liberación del Samsara o del ciclo de renacimientos compulsivos en los seis reinos de la existencia cíclica.

Es crucial entender bien a qué se refiere con el no-yo. Como dijo el sabio Confucio: "si fuese el gobernante del mundo, lo primero que haría sería arreglar las definiciones de las palabras", porque no todo significa lo mismo para todos. ¿Cuántas guerras o divorcios no se han dado por una confusión de palabras.

Tenemos tres conceptos:

  1. Alma
  2. Yo
  3. Naturaleza búdica o nuestra verdadera esencia o naturaleza

Son tres conceptos totalmente distintos.. La manera de comprenderlos es a través de otros tres conceptos:

  1. Lo simple vs lo complejo
  2. Lo independiente vs lo interdependiente
  3. Lo permanente vs lo impermanente

Esto lo podemos representar en un cubo de tres dimensiones:

x. va a ser la cantidad de partes de un objeto (la línea horizontal, de izquierda a derecha) y va de lo simple a lo complejo.

y. va a ser la relación o no de ese objeto con causas y condiciones (la línea vertical, de arriba a abajo) y va de lo independiente a lo dependiente o interdependiente.

z. va a ser la duración de ese objeto (la línea transversal, del frente al fondo) y va de lo impermanente a lo permanente.

De esta forma:


  1. El alma estaría a la derecha, arriba y al fondo. La esfera blanca.
  2. El yo está en el extremo contrario, en la esfera negro: a la izquierda, abajo y al frente.
  3. La naturaleza búdica está en el  medio o centro, por ubicarla en algún lado, pero en realidad trasciende el cubo, está en otra dimensión, está, en el camino medio, que en realidad no es el punto medio entre ambos extremos de cada dimension (x, y, z), ya que no es ni permanente ni impermanente, no es simple ni compuesta y no es dependiente ni independiente o puede ser ambos extremos al mismo tiempo. Pero esto no lo vamos a explicar en este momento, sino quizá más adelante (ver el anexo 1, al final).. 


Tenemos que confrontar el alma, el yo y la naturaleza búdica con esos tres pares para captar o entender su diferencia. Empecemos:

  1. El alma es simple, independiente y permanente.
  2. El yo es compuesto, dependiente e impermanete.
  3. La naturaleza búdica está en un punto intermedio: no es ni simple ni compuesto, no es ni dependiente ni independiente y no es permanente ni impermanente. Es decir se requiere un nivel superior de entendimiento, incluso no conceptual, para captar o entender nuestra naturaleza búdica.

Como podemoslos ver: el alma y el yo son antagónicos. 

  1. Mientras que el alma es simple, de una sola pieza, unitaria, es decir que no tiene partes, el yo es compuesto, es decir, tiene partes, por ejemplo se divide en cuerpo y mente, pero luego el cuerpo se puede dividir en cabeza, tronco y extremidades, o se puede dividir en los distintos órganos (corazón, cerebro, estómago, intestino, etc.) o en miles de células. Aristóteles decia que Dios es simple, de una sola pieza, porque no lo puedes dividir o partir, ni física ni mentalmente.
  2. Mientras que el alma es independiente, el yo es dependiente de causas y condiciones. Aristoteles decía que Dios es "el motor inmóvil" que todo lo mueve, pero que nada lo mueve, es decir que es la causa primera, la causa de todas las causas, pero que nada lo causa, porque es totalmente independiente....  El yo en cambio depende de los genes de nuestros padres, del oxígeno, de los alimentos, del frío o del calor y por lo tanto del sol y de la lluvia y de tantas cosas.
  3. Mientras que el alma es permanente y eterna, que nunca cambia, el yo es impermanente, perecedero y cambiante, porque el yo nace, envejece, enferma y muere. 

Seguramente ya te diste cuenta que hay una semejanza entre lo que entendemos por Dios y el Alma, por eso se dice que "somos a imagen y semejanza de Dios", pero lo que es semejante no es el yo, que es compuesto y Dios simple, o el yo es dependiente y Dios independiente, sino el alma. De ahí la gran imagen de Miguel Angel en la Capilla Sixtina:


La creación de Adán de Miguel Ángel es una de las más famosas representaciones del Dios cristiano. En la Capilla Sixtina


Un Dios a imagen y semejanza del alma del ser Humano:  

1. Sin partes

2. Independiente

3. Permanente



¿Cómo meditar en el No-Yo? Shamar Rinpoche nos propone la siguiente meditación en su libro El Camino del Despertar:


Remedio para el orgullo ¿Dónde estoy?

Por Shamar Rinpoché

La próxima contemplación es el remedio ideal para el orgullo y el aferramiento al yo. Esta meditación nos permite entender que no hay un yo al que aferrarse ni por el que sentirse orgulloso.

Comienza considerando cuál es la naturaleza del aferramiento o del apego. ¿Es el apego independiente? No, no puede ser independiente porque requiere de algo a lo que apegarse. Por ejemplo, "ese es mi teléfono" o "esos son mis zapatos". Ahora reflexiona sobre la forma en que te aferras a ti mismo como siendo especial, único, el centro de tu propio mundo. ¿A qué te aferras? ¿A qué, de este tú, te aferras? ¿A tu forma física? Piensa en las distintas partes que constituyen tu forma. Considera sólo tu piel, desde la punta de los dedos de los pies a la parte superior de tu cabeza, de atrás hacia adelante, solamente la piel. Pregúntate a ti mismo: "¿eso soy yo?". A continuación, piensa en tu carne, músculos, grasa, órganos, etcétera, en todas las partes. Tómate el tiempo de consultar libros de anatomía para obtener una impresión de lo que son los tejidos, y entonces haz uso de tu mente para tener una representación de tu propia carne. ¿Dónde estoy "yo"? ¿Eso soy yo? ¿Estoy en alguna parte de mi carne? ¿En mi corazón? ¿En mi cabeza? Ahora piensa en tus venas. Mentalmente retira la carne, los músculos y los órganos de tu cuerpo, y piensa en todo tu sistema circulatorio. ¿Dónde estoy yo en esta red de venas, arterias y capilares? Mientras haces esto de buscarte a ti mismo, sin duda todavía hay un sentimiento del yo que permanece. Pero intenta localizarlo en algún lugar. Descubrirás que el "yo" no está en ningún sitio.

Ahora piensa en todos los líquidos de tu cuerpo: la sangre, la linfa, el agua, la orina, etcétera. ¿Hay algo en todos los litros de los diversos líquidos que seas tú? Ahora dirige tu atención a los huesos. Concéntrate en cada parte de ti, pensando en los huesos de cada parte de tu cuerpo. Considera poco a poco todas y cada una de las partes de tu estructura ósea. Busca algo ahí a lo que aferrarte como un "yo": ¿eso soy yo? Examina ahora el espacio dentro de tu cuerpo: hay espacio dentro de los intestinos, en la médula ósea, en el espacio dentro de tus venas, en tus pulmones, oídos, etcétera. ¿Puedes encontrar un yo en alguno de estos lugares? A continuación, piensa en todos los elementos de tu cuerpo, el aire, el calor, el frío. ¿Eso soy yo? Ahora recapacita sobre las conciencias sensoriales, la capacidad propia de consciencia de cada órgano sensorial, y trata de encontrar un yo ahí. ¿Se encuentra mi yo en mi conciencia del sonido? Si te aferras a un yo existente en tu conciencia auditiva, ¿cómo puede suceder la conciencia visual? ¿Dónde está el yo cuando veo? ¿Y qué ocurre con el gusto, el tacto, el olfato o incluso el acto de pensar? ¿Cómo puede estar el yo por separado en cada uno de estos sentidos? Si cada conciencia sensorial tiene un yo, debes tener al menos cinco o seis yoes – no eres uno, eres múltiple. Eso significaría que por cada conciencia sensorial hay un yo separado. ¿Cómo puedes ser múltiples yoes? Si piensas que tienes un solo yo englobando todo, esto implicaría entonces que podrías escuchar con los ojos, ver con la piel, etcétera. Si no puedes encontrar un yo en ninguna de esas partes, entonces, ¿dónde podría estar colectivamente? Así es como se medita.

Después, en la post-meditación, ten en cuenta cómo tu idea del "yo" es simplemente una ilusión. Has examinado todas y cada una de las partes de tu cuerpo y no has encontrado un yo. Se trata simplemente de una ilusión. Por tanto, puesto que no hay nada a considerar como siendo "tú mismo" no hay nada a lo que aferrarse. Esto reducirá el apego que tienes hacia ti mismo. Reducirá el orgullo y el ego. Recomiendo trabajar esta forma de concentración durante aproximadamente una semana.


Fuente: El Camino del Despertar. Shamar Rinpoche. Ed. Rabsel

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Varias escuelas filosóficas, incluso budistas, piensan que el yo es la conciencia o alguna parte de la conciencia. Es por eso que requerimos estudiar las Cuatro Escuelas Filosóficas Budistas (vaibashika, sutrantika, cittamatra y madhyamika) para poder trascender que no somos la conciencia ni ninguno otro de los cinco skandhas. Incluso en la meditación de Mahamudra tenemos que ir soltando el cuerpo, las sensaciones, las emociones, los pensamientos burdos, los pensamientos sutiles e incluso la conciencia!!!.... ¿pero entonces qué queda? ¿La nada? No, siempre queda la claridad y la vacuidad. Pero cuando no se tiene entrenamiento mental ni tampoco filosófico podemos confundir esa claridad con la conciencia (no vamos a explicar la diferencia por ahora, sino sólo cuando practiquemos Mahamudra)....

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Cómo Lidiar o Gestionar al Yo, cómo aprender a dialogar y negociar con el "yo"

Para reducir nuestro sufrimiento tenemos que aprender a "negociar" con nuestro "yo", al cual denominamos coloquialmente el "caballito" a partir de esta gran y profunda enseñanza de Jetsuma Tenzin Palmo. Para aprender a lidiar o gestionar ese "yo" la mejor meditacion que he encontrado es la: de ella:


«El ego no desaparece por golpearlo. Terminarás como un burro. Sabes que venciste al burro y éste se volverá sumiso pero tendrás un burro herido e infeliz. En cambio a un caballo de carreras no lo golpearon para hacerlo sumiso. Usted domina al caballo de carreras haciendo que confíe, haciendo que sea amigable, haciendo que quiera ser útil. Luego entrenas a tu caballo para ir a donde quieres que vaya. Del mismo modo, con la mente, primero tenemos que domesticar la mente por medios hábiles para obtener una mente bien domada que luego esté dispuesta a cooperar, dispuesta a seguir adelante aunque, en última instancia, el ego coopere sabiendo que eventualmente significa su propia muerte. Pero confía en que puede evolucionar en algo más grande que sí mismo. Por lo tanto, es muy importante, junto con esta eliminación y desprendimiento, saber que también tenemos una curación y mejora»

Jetsunma Tenzin Palmo

Esta gran frase de Jetsunma me enseño a dialogar y negociar con mi yo. En vez de estarme peleando con él, aprendi que podía platicar con él, finalmente mi yo es quien más me conoce porque duerme conmigo, va al cine conmigo, va a cualquier lugar conmigo. Mi yo no es mi enemigo, gracias a él he sobrevivido y he llegado hasta aquí, pero tambien es lo que me tiene atrapado en este samsara de sufrimiento. El yo quiere lo mejor para mí pero muchas veces hace cosas que me dañan o dañan a otros, así que aprender a conocerlo y llegar a acuerdos con él fue algo que cambió mi vida. Por ejemplo, hay días muy pesados o intensos, con muchisimas actividades que llegaba tarde a casa y aún me faltaba hacer mi sesión de meditacion. Mi yo o mi caballito estaba cansado, agotado física y mentalmente y lo que queria era cenar y dormirse, mientras que en mi fuero interno sabía que tenía que cumplir mi voto o compromiso de hacer mi práctica meditativa. Estaba en conflicto. Me sentaba a meditar pero mi yo o mi caballito me metía el pie, me quedaba dormido o me dolía la cabeza. Al final ni meditaba ni dormía. Todo un desastre.... Pero con esta enseñanza de Tenzin Palmo aprendi que podía llegar a acuerdo con mi "caballito pura sangre":

-¿Qué quieres? ¿Quieres un bañito, quieres cenar, quieres dormirte 15 minutos y luego meditamos o lo hacemos al revés: primero meditamos y luego hacemos lo que quieres?. 

El caballito a veces quiere un chocolate o una zanahoria o un terrón de azúcar o que le cepilles el pelo o le des un baño y luego va a cooperar. ¡Es un pura sangre! Así que tiene su carácter, su genio. Pero tienes que aprender a domarlo. Y luego cooperará y hará lo que quieres. 

Así que llegaba a un acuerdo: 

-ok. primero cenamos, luego hacemos un poco de Meditación Alfa  o incluso entramos a estado Delta (sueño profundo), pero sólo 15 minutos y luego meditamos. 

A veces he tenido que hacer 4 sesiones de 15 minutos de Alfa o Delta, pero con reloj despertador, para que no se siga el caballito de largo, lo cual es ya una hora de sueño. Y entonces le digo al caballito: 

-ok, ya dormiste una hora, ya descansaste, ya cenaste. Ahora ayúdame a hacer mi meditacion, pero en excelencia, sin estarme metiendo el pie o bostezando. Vamos a hacerla bien y luego ya nos dormimos.

¡Y lo sorprendente es que funciona! ¡El caballito coopera!... ¡De esa manera mi yo dejó de ser un enemigo, al que queria someter, y se volvió un aliado, que me ayuda... pero obvio tambien le tengo que dar lo que quiere! ¡Eso cambió mi vida! Por eso considero que es una de las más grandes enseñanzas espirituales que he recibido en mi vida y que transformó mi vida. ¡Pruebala y ve si a ti tambien te funciona!

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Para que esta meditacion de Shamar Rinpoché tenga más efecto se recomienda hacerla en Estado Mental Dos (EM2) o shamata o de preferencia en Estado Mental Tres (EM3) que en inglés se conoce como Open Awareness o en español como Conciencia Abierta o Atencion Plena o como No-Meditación, ya que es la mente ordinaria, al igual que el Estado Mental Uno (EM1) o la mente dispersa de todos los días, con la diferencia que en el EM3 hay atención en la mente y sus contenidos (los objetos mentales) y hay una mente alerta que se da cuenta que no está en EM1 ni en EM2, es decir que no está dispersa o vagando de pensamiento en pensamiento, ni atrapada por las emociones, pero tampoco está en atencion unipuntual o EM2. Y al mismo tiempo, a diferencia de EM1 que es una mente estresada, agitada, en EM3 la mente está calmada y la energía o el esfuerzo se bajan al mínimo sin perder la atencion o el estado de alerta. 

Posteriormente, si se tiene el Pointing Out o el Señalamiento de la Mente de un Guru cualificado, que tenga realización y linaje comprobado, entonces el EM3 se convierte en la "Naturaleza de la Mente", que es la misma mente búdica, pero incipiente, apenas una probadita. Es como si probaras una gota de agua del mar, en tanto que el Buda probo el agua de todo el océano. Es decir, es la mente que te puede llevar a la liberación o la Iluminación, pero tienes para ello que combinarla con otras prácticas tales como Los Cuatro Fundamentos de la Atencion, Mahamudra, Dzogchen, Lamdre, Guru Yoga, etc.


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Gráficas de apoyo para esta meditación Remedio para el Orgullo:

"Esta meditación nos permite entender que no hay un yo al que aferrarse ni por el que sentirse orgulloso."

Si no hay el uno, ¿cómo puede haber el dos y el tres? Si no hay ese yo, cómo puedes sentirte orgullo ¿de qué?, cómo puedes aferrarte ¿a qué?.... ¡Comprendes! Quizá si, quizá no.... Si no comprendes sigue adelante....

¿Por qué y para qué hacerla?

Porque mientras más aferrados o apegados estemos a ese "yo" más vamos a sufrir y viceversa, mientras menos apegados estemos a ese "yo" más vamos a ser felices.

Como dijo el sabio Shantideva en el Bodhicharyavattara:

"La felicidad total del mundo, procede de hacer felices a los otros. 

La infelicidad total del mundo, procede de hacerte feliz a ti mismo"    

Maestro Shantideva



Cuando más nos aferramos a ese "yo" más sufrimos, porque ese "yo" no tiene una existencia intrinseca, inherente, por sí mismo, desde su propio lado. Pero aún así nos aferramos a ese "yo" inexistente y entonces sufrimos, lo defendemos cuando sentimos que ese "yo" es agredido o puesto en riesgo o peligro y tratamos de satisfacer en todo a ese "yo". Pero ese yo es como un "fantasma", que no lo podemos localizar, pero aún así hemos estado apegados a ese "yo" desde infinitas vidas, por lo que estamos 100% acostumbrados a él, apegados a él. Advertencia: no se está negando ese "yo" conceptual o convencional, ese "yo" aparente el cual sí existe y que está basado en los cinco skandhas: formas, sensaciones, percepciónes, formaciones kármicas y conciencia (también conocidos como los cinco agregados o los cinco montones).


En la Realidad Convencional o en la Verdad Relativa tenemos el dualismo: un "yo" y un "objeto" y generalmente surge el apego a ese objeto, ya sea basado en el deseo de poseerlo, ya que ese objeto nos parece atractivo, nos gusta y deseamos apropiárnoslo. O puede suceder lo contrario, que sintamos aversión hacia ese objeto porque lo consideramos feo, desagradable, que nos va a dañar o afectar de alguna forma y entonces lo rechazamos.

En el caso del "yo", el apego es al mismo "yo". Pero como ese "yo" es algo inexistente, entonces ese aferramiento es algo imposible, es decir nos estamos aferrando a algo inexistente, algo que no existe, y cuando lo intuimos sufrimos, porque estamos fuertemente aferrados a ese "yo" desde tiempos sin principio.


Si no existe el yo, entonces no puede haber tampoco el objeto de aferramiento: el aferrarse a ese yo, y por lo tanto tampoco puede haber apego. ¡Te liberas!

Esto da una paradoja:

Yo soy el "yo" y yo soy el "objeto" de apego

Soy el que se apega y soy a lo que me apego

Pero:

Ni el yo existe

Ni existe el objeto de apego

Es decir ni existe el que se apega ni existe a lo que se apega. ¡¿Cómo puede ser eso?!


Dice Shamar Rinpoché: "Ahora reflexiona sobre la forma en que te aferras a ti mismo como siendo especial, único, el centro de tu propio mundo. ¿A qué te aferras? "

El aferramiento es a uno de los Cinco Skandhas:

  1. A tu cuerpo que consideras que es muy bello o bonito, o sano o fuerte, etc.
  2. A tus sensaciones que te dan placer, gozo, disfrute.
  3. A tus percepciones, porque quizá te consideras muy hábil en percibir cosas que otros no.
  4. A tus formaciones kármicas, porque quizá tienes un buen karma, mejor que el de los demás y eso te da salud, dinero, amor o poder.
  5. A tu conciencia, ya que sientes satisfacción de tener una "conciencia limpia", que te da paz y tranquilidad, porque no tienes nada de qué arrepentirte e incluso nada que temer.

Es decir, el aferramiento o el apego se tiene que dar necesariamente a ese yo, a ese cuerpo y a esa mente, o a una de las partes de ese cuerpo (la cara, el pelo, la cabeza, el tronco, las extremidades,, etc.) o una de las partes de la mente (sus sensaciones, sus percepciones, sus formaciones kármicas o su conciencia). En otras palabras, el aferramiento no se puede dar en el vacío, independientemente de algo, es decir no puede haber apego a nada, según nos explica Shamar Rinpoché.



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«The ego does not disappear by beating it up. You’ll just end up like the donkey. You know you beat the donkey and it will submit but it’s a very unhappy and injured donkey. If you have a racehorse you don’t beat it into submission. You tame the racehorse by getting it to trust, by getting it to be friendly, by getting it to wanting to be helpful. Then you train your horse to go where you want it to go. Likewise with the mind, first we have to tame the mind by skillful means in order to get a well tamed mind which is then willing to cooperate, willing to go along even though ultimately the ego cooperates knowing that eventually it means its own death. But it trusts that it can evolve into something greater than itself. So therefore it’s very important along with this stripping off and letting go that we also have a sense of healing and enhancement.»

Jetsunma Tenzin Palmo

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¿Sufres mucho? ¿Tienes mucha ansiedad o depresión? ¿Estás muy inquieto o intranquilo? Si quieres reducir tu sufrimiento tienes que aprender a soltar el "yo". Pero primero tienes que entender de qué estamos hablando y luego aprender a meditar en ello. Al meditar en ello es factible que logres una realización: la percepcion directa, no conceptual, de la vacuidad del yo... ¡entonces te liberarás del sufrimiento!... Pero aunque no llegues a ese profundo y elevado nivel, el estudiar y practicar en estas enseñanzas hará que tu sufrimiento vaya disminuyendo. Para ello tienes que hacerlo en tres etapas:

  1. Oír, escuchar, o leer o estudiar sobre el no-yo (por ejemplo lo que se dice en esta página, pero también principalmente lo que enseñan los Gurus o Lamas que tienen realización y linaje verdadero y comprobable.
  2. Contemplar lo que aprendiste, cuando ya no tienes ningúna duda, cuando ya no tienes preguntas sin contestar, cuando has quedado totalmente convencido y satisfecho de que así es.
  3. Entonces, dejas de estudiar y analizar y emplazas a tu mente en ese OBJETO, en ese insight, en ese descubrimiento, en atención unipuntual o shamatha.... ¡Eso es lo que va a transformar tu mente, lo que la va a sanar y lo que la va a liberar!

En síntesis: escuchar, contemplar y meditar. Esa es la clave.


ANEXO 1. La Naturaleza Búdica

Entender la naturaleza búdica a fondo requiere que tengas un Guru o Lama calificado o con linaje que te haga el Pointing Out o el Señalamiento de la Mente. Y yo no lo soy. Además requiere que no sólo lo puedas entender intelectual, racional o teóricamente, sino que lo puedas ver o experimentar en Estado Mental Tres (EM3). Es decir, que necesitamos tres pasos:

  1. Entenderlo intelectualmente.
  2. Poder entrar a EM3 u Open Awareness (en inglés) o Conciencia Abierta o Atención Plena o al Estado de No-Meditación.
  3. Recibir el Pointing Out.

El Budismo no es lineal, así que un Guru puede ahorrarte uno de esos pasos o alterar su orden. Pero si no tienes un Guru que sea un maestro humano, puedes recurrir a Guru Rimpoché. Puedes hacer estas prácticas diarias con fe-devoción, concentración y una buena motivación y seguro se te presentará física o virtualmente el Guru que requieres: 

https://dharma3.odoo.com/guruyoga

La otra opción es que hagas esta meditación de Khenpo Gangshar: Liberar Naturalmente Todo lo que Encuentres. ¿Cuánto tiempo?, lo que sea necesario hasta que  logres una realización. 

https://dharma3.odoo.com/liberanaturalmentetodoloqueencuentras

Mientras haces estos dos puntos anteriores que pueden solucionar el punto 3 del Señalamiento de la Mente podemos hacer los otros dos puntos:

  1. Entenderlo intelectualmente. 
  2. Entrar a Estado Mental Tres (EM3). Este lo puedes entender aquí:  y practicar aquí: 

https://dharma3.odoo.com/em3practica

Vamos ahora al punto uno..

  1. Entender intelectualmente la Naturaleza Búdica

Esto te ayudará a entender qué está sucediendo o en qué punto estás cuando estés meditando. Y te ayudará a entender la diferencia entre los Tres Yo´s que hablamos al principio de esta página:

i. El alma

ii. El yo

iii. La Naturaleza Búdica

Si no has visto esa parte te la recomiendo para que puedas entender correctamente lo que vamos a ver a continuación.

Este Cubo que vamos a presentar lo resume todo, es el Cubo más importante. Quizá lo entiendas todo a la primera de forma clara y sencilla, o quizá no comprendas nada y todo te parezca oscuro y confuso. No te preocupes. Aún así una semilla se queda en tu mente y cuando sea el momento, en esta o en una próxima vida lo comprenderás.... Pero antes de presentarlo déjame advertirte que no hay palabras o conceptos para describir lo que vamos a presentar a continuación. De lo que vamos a hablar es muy profundo y quizá requieras estudiar antes las Escuelas Filosóficas Espirituales Budistas para comprenderlo a cabalidad o tener un Guru cualificado que te lo explique o que te lo presente. Pero como cada quien estámos en nuestro propio nivel de desarrollo, habrá quien ya haya tenido aproximaciones a estas enseñanzas en otras vidas o tenga el mérito o el karma positivo para captarlo. Así que vamos a ello:

El Cubo Clave

No vamos a entender el yo sino entendemos la mente, ya que en el fondo lo que somos es mente. Por eso entender el siguiente Cubo te dará la clave. Quizá incluso tengas un insight:


  1. Vamos a empezar a explicarlo por la tercera dimension o "z" o la dimension transversal que va del frente al fondo y que se refiere a la impermanencia en el frente y la permanencia en el fondo. La impermanencia se refiere no sólo a cuando algo es eterno (sin principio ni fin), sino también a si algo es cambiante, mudable. Por ejemplo se dice que Dios y el Alma son eternos, que no tienen principio ni fin y que nunca cambian. Por el contrario, el yo, como ya explicamos al principio de esta presentación, es mudable o cambiante ya que nace, envejece, enferma y muere. De hecho todo lo que existe en este Universo se dice que está en constante cambio, instante a instante, minuto a minuto, segundo a segundo. ... Cuando recibí esta enseñanza tuve un insight, es decir un momento de lucidez o de claridad. ¿Qué enseñanza? Esta de Geshe Kelsan Wangmo: "Es importante entender que algo que es impermanente puede existir eternamente, es decir, su continuo puede continuar para siempre (por ejemplo, la mente". Wow! Eso me aclaró todo.  El cerebro está dentro de mi cabeza, es material, nace y muere en esta vida. Pero la mente es espiritual, es infinita como el espacio y es eterna. Esto lo podemos ver en este Cubo.

La mente es permanente o eterna en el sentido que no tiene principio ni fin, pero al mismo tiempo la mente es impermanente porque cambia instante a instante, momento a momento, segundo a segundo, ya que es un flujo eterno de momentos de conciencia, uno tras otro y cada uno distinto, tal como tu mismo lo puedes percibir en tu meditacion.

En meditación podemos hacer la siguiente reflexión analítica:

i. Si mi mente no es mi cerebro ni está encerrada en mi cabeza sino es infinita como el espacio, 

ii. Si mi mente no es material sino espiritual

iii. Si mi mente no nació con esta vida sino es un flujo eterno de momentos de conciencia (por lo tanto impermanente, pero continuo, ambos a la vez), 

eso significa que no ha tenido principio ni tendrá fin (no nació y no morirá),  eso implica que he tenido infinitos renacimientos (porque mi mente tiene esa eterna continuidad cambiante).

Puedes hacer esa meditación en el contexto de Sarva Yoga Bodichita, una meditación que el Dalai Lama nos recomendó hacer diariamente y que encontrarás aquí:

https://dharma3.odoo.com/sarva-yoga-bodichita

No lo aceptes estos postulados como dogma, sino investigalo y averígualo por ti mismo, date el permiso de experimentar si es así o no. 

La mente por tanto, no está en ninguno de ambos extremos: el de la permanencia o el de la impermanencia. Pero tampoco está en el punto medio entre ambos extremos. Sino que está por encima, en otra dimensión. Para comprender esto es necesario ver el video de las enseñanzas de Lama Rinchen sobre el Camino Medio:

El camino del medio del Buda: Lama Rinchen Gyaltsen

https://www.youtube.com/watch?v=nh81zgK_fvc


Y para cómo aplicarlo en meditacion puedes ver este video:

¿Qué es y cómo lograr el Camino Medio de la Meditación?

https://www.youtube.com/watch?v=g3unDYSOZG8&t=16s




2. Ya vimos de alguna manera la dimensión horizontal o "x" que va de lo simple a lo compuesto. La mente es simple porque sólo tenemos una mente y no la podemos dividir ni física ni mentalmente en partes, en cachitos o en pedazos. Sin embargo, al mismo tiempo la mente es multifacética, por ejemplo tenemos una mente ordinaria y una mente búdica, o tenemos 6 conciencias: visual, auditiva, olfativa, gustativa, táctil y la mental. O tenemos 51 factores mentales, de los cuales tres son cruciales para avanzar en nuestra meditacion: Dran pa, She Shin y Tsol ba (en tibetano), es decir la atención, la alerta y el esfuerzo o energia. O tenemos infinitos momentos de conciencia, uno tras otro (en la gráfica del Cubo Clave están representados como MC=Momentos de Conciencia). Por lo tanto no podemos decir que la mente sea simple como el alma, pero tampoco que sea compuesta como cualquier objeto que encontramos en esta universo y está formado por átomos o por partes o piezas y que lo podemos desarmar física o mentalmente. Es por eso que la mente está en otra dimension, no está en el punto medio, sino en el Camino Medio. Si viste el video de Lama Rinchen lo comprenderás.

3. Y en la tercera dimension del Cubo Clave, la dimensión vertical o "y", que va de abajo hacia arriba, vemos que la mente ordinaria es dependiente de infinitas causas y circunstancias, por ejemplo si lluve quizá nos deprimimos, o si alguien nos habla feo o si tenemos una pérdida significativa, pero también nos alegramos cuando vemos un bonito atardecer o un bello amanecer o un bello paisaje. Nuestra mente cambia cuando estamos sanos o estamos enfermos o cuando cambia el entorno a nuestro alrededor. Tambien cambia cuando la entrenamos en meditacion para aprender a calmarla, a domarla, a transformarla.... Pero al mismo tiempo la mente búdica es independiente ya que no depende de nada, no depende de ninguna causa o circunstancia, es más, no hay nada que puedas hacer para lograr la Iluminación, simple y sencillamente porque ¡ya está Iluminada!... simplemente no lo vemos o no nos damos cuenta porque esa Mente Búdica está cubierta por nubes o capas de ignorancia, de kleshas o emociones perturbadas, de hábitos o patrones o actitudes o por montañas de lodo de karma negativo... Una vez que limpiamos, que purificamos, que quitamos todo lo que no somos, entonces veremos nuestra Naturaleza Búdica, nuestra verdadera Esencia, nuestro Verdadero Yo. Habremos despertado, habremos alcanzado la Iluminación, habremos alcanzado la Mente Omnisciente de un Buda.... Pero esa mente búdica ya estaba ahí desde el principio, no tuvimos que hacer nada para producirla o lograrla. 

Por lo tanto, la mente no está en ninguno de los 8 extremos de ese Cubo. Quizá podríamos ponerla por encima o afuéra de ese Cubo o ponerla en el punto medio de ese Cubo. En realidad la mente es indefinible porque no la podemos ver ni encontrar. Es más maravillosa y sorprendente que no hay palabras para describirla. Este cubo sólo nos permite tener una aproximación imperfecta a la gran belleza de nuestra mente, la cual es simple y compleja al mismo tiempo, es permanente e impermanente al mismo tiempo y es independiente y dependiente al mismo tiempo. 

Vamos a estudiar y reflexionar en cómo un Gueshe describe al yo:


La falta de un yo permanente, independiente y sin partes

"En la época del Buda, hace unos 2600 años, los seguidores de los diferentes sistemas filosóficos indios no budistas dedicaron un tiempo considerable a analizar y debatir el modo de existencia del yo. Dado que la mayoría de ellos aceptaba vidas pasadas y futuras, estaban particularmente interesados ​​en establecer qué es lo que viaja de una vida a otra. Comprendieron la naturaleza cambiante de los cinco agregados y necesitaban postular un yo que fuera más estable que el complejo psicofísico. Por lo tanto, muchos de ellos afirmaron la existencia de un yo permanente, independiente y sin partes 1/. Aceptaron la existencia de un yo que era estático e inmutable (permanente), no tenía partes espaciales y temporales (sin partes) y existía independientemente de los cinco agregados (independientes). Tal yo se compara con un guisante en un frasco, el frasco son los agregados psicofísicos y el guisante es el yo que reside dentro de los agregados hasta que los agregados se desintegran al morir, momento en el que el yo pasa a su siguiente renacimiento.

Desde un punto de vista budista, tal yo es imposible, porque si realmente existiera, uno podría encontrarlo como una entidad separada de la mente y el cuerpo. Además, una persona nunca cambiaría y sus experiencias físicas y mentales no la afectarían en absoluto. Por lo tanto, los poseedores de principios budistas afirman la ausencia o la falta de un yo permanente, sin partes e independiente, y esto constituye el tipo más burdo de altruismo (o no-yo)". Kelsang Wangmo

Las cuatro escuelas de principios

Gueshe Kelsang Wangmo

Las cuatro escuelas Tenet (2014 - por editar)

El guisante o chícharo es el alma y el frasco es nuestro cuerpo. Al morir se abre el frasco y sale el alma y migra a otro cuerpo u otra vida, es lo que se conoce como la transmigración.

Notas del editor:

1/ Ese yo permanente, independiente y sin partes es como las viejas escuelas filosóficas No budistas de la India Antigua, los que algunos se refieren como los hinduistas, definian al yo: 

Anterior a la vida de Buda varias filosofías Indias sostuvieron que cada persona tenía un yo o ego (Sct. Atman, Tib. Dak) que de acuerdo con el Bhagavad Gita es “eterna, no nacida, inmortal, innumerable, primordial, y que todo lo penetra.” Este yo no es nuestro cuerpo o incluso nuestra mente o personalidad ordinaria, sino más bien un “alma” permanente que va como una reencarnación de un cuerpo al siguiente al morir. El Buda rechazó firmemente esta doctrina del yo y en su lugar enseñó la doctrina de anatman (Tib. Dakme) o “no-yo”, a menudo llamado “altruismo” o “ausencia de ego.” El Buda propuso que todo se debe a la causa y efecto, y que la la mente de un individuo es como un río interminable de flujo de impresiones, pensamientos y sentimientos que no terminarían abruptamente con la muerte de un cuerpo, sino que continuarían fluyendo hacia el feto de la siguiente persona en la que el individuo reencarnara. Este argumento de la falta de yo, o altruismo de una persona, se discute extensamente en los capítulos 2, 3 y 4 de este libro.

Prólogo de Clark Johnson, Ph.D.

Thrangu Rinpoche. La Puerta Abierta a la Vacuidad

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