¿Qué es la Mente?
No hay nada más fascinante ni nada más importante que conoce en esta vida y en todo el Universo que tu mente.
Además de que conocer tu mente, entrenar tu mente, domar tu mente es lo que te puede llevar a la liberación del sufrimiento e incluso hasta la Iluminación.
¿Puede haber, entonces, algo más importante que conocer tu mente?... ¡Piénsalo, medítalo!
Antes de empezar a ver qué es la mente, vamos a decir qué NO es la mente:
1.- la mente no es tu cerebro
Aunque así piensan algunos científicos y mucha gente lokayata o materialista que sólo creen en lo que pueden ver y tocar... Es cierto que hay una conexión entre tu mente y tu cerebro, pero no son lo mismo. Es la misma diferencia que hay entre tu móvil, celular o iphone con el wifi, o la diferencia entre las ondas de radio y un aparato de radio o una televisión. El que algunas cosas mentales se manifiesten o expresen a través del cerebro (o alguna otra parte de tu cuerpo), eso no significa que tu mente es tu cerebro... Pero no tienes que aceptar esto como dogma. Esto es algo que tu mismo vas a ir descubriendo por ti mismo a través de tus estudios del Dharma y a través de tu práctica meditativa. Así que si por el momento estás escéptico o tienes dudas o de plano tienes ideas encontradas con lo que aquí se dice, está bien, poco a poco vas a ir ganando flexibilidad y verás otras perspectivas, hasta que tu mismo te convenzas definitivamente por ti mismo, no porque alguien te impuso una idea o creencia o alguien te convenció, sino porque tu mismo lo verás por ti mismo y entonces no sólo te convencerás sino que podrás utilizar ese conocimiento en tu meditación.
2. Tu mente no es algo material
Tu mente no es material, sino espiritual.
No es algo material que puedas ver y tocar. Es decir no tiene peso, tamaño, color, dimensiones. Por tanto no es algo que puedas ver y tocar, en ese sentido es que decimos que es algo espiritual, porque aunque no la puedas ver y tocar no significa que no existe. La prueba de que existe es que ahorita estás viendo o leyendo esto, estás reflexionando o pensando en ello, estás experimentando emociones o sensaciones. Eso significa que ahí está tu mente, pero si la tratas de buscar lo más seguro es que no la vas a poder encontrar... pero esto requiere enseñanzas espirituales más profundas que en esta página no se van a dar.
Si tu mente no es material y no es tu cerebro, entonces ¿dónde está tu mente? ¿Tiene alguna ubicación? ¿Está dentro de tu cabeza o dentro de tu cerebro o dentro de tu corazón? De hecho los tiebetanos hablan más de la mente-corazón. Y a diferencia de los occidentales que cuando alguien nos pide que señalemos nuestra mente generalmente apuntamos hacia la cabeza, ellos apuntan hacia el corazón.... Por eso cuando se hacen postraciones, dicen: con mi cuerpo, mi palabra y mi mente. Y cuando dicen "con mi cuerpo" se llevan las dos manos juntas en postura de meditación a la coronilla de la cabeza o a la frente. cuando dicen "con mi palabra" se llevan las manos juntas a la garganta y cuando dicen "con mi mente" se llevan las manos al pecho, frente al corazón.
Esto significa que se puede estar rompiendo un paradigma muy arraigado en ti de esta y de muchas vidas en que pensabas que tu mente era tu cerebro y que tu mente estaba, por tanto, dentro de tu cabeza.... Y si sientes algo de rechazo o confusión ante estas ideas, es normal... como te dije, no las asumas ni las rechaces tajantemente. Haz como dicen los abogados: "acepto sin conceder"... Es decir, simplemente conoce un nuevo paradigma,... para que puedas transformar tu mente vas a requerir tres pasos:
i. estudiar, investigar o escuchar enseñanzas espirituales, por ejemplo en este caso sobre la mente. Y lo más sensato es que seas escéptico, que no seas ingénuo o crédulo, que no aceptes las cosas a la primera o simplemente porque las diga el Buda y mucho menos porque las diga yo o ésta página -mucho menos-. Es perfectamente válido mantener estas ideas en suspenso, en investigación, en análisis, en estudio hasta que estés totalmente convencido de que son verdad, de que así son, de que en realidad puedes confiar en ellas.
ii. cuando ya no tengas ninguna duda, entonces contempla esas enseñanzas y ve qué relación tienen contigo. ¿Cómo hubiera cambiado tu vida si las hubieras asumido en el pasado o cómo cambiarán tu vida en el presente si así las asumes o cómo podrían cambiar tu vida futura si las adoptas? Y cuando tengas un insight, un eureka, un momento de despertar o chispazo de luminosidad, cuando algo se te mueva o te sacuda o te cimbre, en ese momento para el estudio, para la contemplación y pasa al siguiente paso:
iii. convierte eso que encontraste en tu OBJETO de meditación y emplaza a tu mente ahí, en atención unipuntual, en meditación Shamatha, que es la meditación de la calma mental o la tranquilidad. Esto es lo que realmente va a transformar tu mente si lo haces una y otra vez. De esa manera introyectarás ese objeto, lo volverás parte de ti. Es cuando el Dharma se vuelve parte de ti, te transforma, se vuelve parte de ti mismo.
3. Tu mente no ha nacido ni va a morir
¡Wow! Este puede ser el postulado más confrontativo, más retador, porque puede mover muchas otras de tus creencias. ¿Qué significa que la mente es no-nata, que no nació? Que no tiene principio. Cuando el Buda alcanzó el Despertar o la Iluminación se dice que pudo recordar sus infinitas vidas pasadas y que cuando fue hacia atrás, vida tras vida, no pudo encontrar un principio, por lo cual concluyó que la mente no tiene un principio... Pero también cuando meditó hacia adelante, hacia sus vidas futuras, no pudo encontrar un fin de la mente. Por eso se dice que la mente no ha nacido y que no va a morir. Eso implica, si te das cuenta, que has tenido infinitas vidas pasadas y que vas a tener infinitas vidas futuras, pero no en el sentido de que tu mente es como el alma que reencarna de cuerpo en cuerpo -la transmigración de las almas en que creen en el hinduismo-, sino que tu mente es un flujo eterno de momentos de consciencia que renace -no reencarna- en otras vidas... Esto lo explicaremos más ampliamente después.
Paremos aquí y veamos gráficamente que hemos postulado aquí. para ello vamos a utilizar un cubo, porque nos va a permtiri graficar esas tres dimensiones de la mente, de las que hemos hablado... Pero antes de presentarte el cubo, trata de responder estas tres preguntas:
1. ¿La mente tiene sustancia?
2. ¿La mente tiene principio y fin?
3. ¿La mente tiene una ubicación?
Quizá, con lo que comentamos anteriormente tengas ya una respuesta... pero eso no es suficiente, se requiere que tengas una convicción, que te des cuenta que eso es efectivamente así.
Véamos el Cubo de la Mente.
Hay dos posibilidades: el punto negro y el punto blanco. ¿ya te diste cuenta?
vayamos por partes.
Tenenmos dos puntos extremos: el punto negro y el punto blanco.
En el punto negro, compartido por algunos científicos occidentales y por algunos materialistas, llegan al siguiente paradigma:
1. La mente es material, es nuestro cerebro (o son reacciones físico, químicas, eléctricas que ocurren en nuestro cerebro.
2. La mente nació y morirá junto con este cuerpo. Es decir, no pre-existía antes de la concepción, y como piensan los lokayatas, el cuerpo es como la cera de una vela y la mente es como la llama o el fuego de esa vela y cuando se acabe la cera se apagará la vela. Es decir que cuando muera el cuerpo, muere o desaparece también la mente. Es lo que se conoce como la aniquilación.
3. La mente está dentro de nuestra cabeza.
¿Te das cuenta que el punto negro depende de cómo contestaste las tres preguntas que vimos en el cubo anterior?

Tenemos ahora el punto blanco, a la derecha, arriba, al fondo del Cubo, que nos dice que la mente es espiritual, que la mente no nació ni morirá junto con este cuerpo y que la mente no está dentro de nuestra cabeza o cuerpo, sino que es infinita como el espacio.
¡Wow! un paradigma totalmente contrario al del punto negro.