Duelo
"DABDA" es un acrónimo del modelo de las cinco etapas del duelo propuesto por Elisabeth Kübler-Ross, que incluye Negación, Ira, Negociación, Depresión y Aceptación.
Las etapas del modelo DABDA
Este modelo describe respuestas emocionales comunes al afrontar la muerte o una pérdida significativa.
- D
enial (Negación): La persona se niega a aceptar la realidad de la pérdida, aferrándose a una versión preferible de los hechos. - A
nger (Ira): La negación ya no es sostenible, y la persona experimenta frustración y preguntas como "¿Por qué yo?". - B
argaining (Negociación): Se busca la esperanza de evitar la pérdida, usualmente intentando hacer tratos o promesas. - D
epression (Depresión): La tristeza se instala al reconocer la mortalidad o la inevitabilidad de la pérdida, lo que puede llevar al aislamiento. - A
cceptance (Aceptación): Se llega a una comprensión y preparación para la pérdida inevitable, aceptando la realidad de la situación.
Fuente: Inteligencia Artificial de Google
De acuerdo al Libro Tibetano de los Muertos (el Bardo Thodol) la persona que está en el bardo, es decir entre el proceso de morir y su próximo renacimiento, una etapa que puede durar 49 días (siete semanas)., se vuelve 9 veces más inteligente y escucha 9 veces más de lo que hacía en esta vida. Durante la primera semana todavía está muy "conectada" con esta vida, por lo que no es conveniente repartirse sus cosas entre sus deudos, porque eso puede provocar su enfado.
El Budismo recomienda no mover el cuerpo tres días, y en cambio jalar los pelos de su coronilla para que su mente salga por esa parte del cuerpo. Por eso no recomiendan tocar el cuerpo, ya que la mente podría salir por otra parte, lo que puede afectar el renacimiento de ese ser querido.
¿Qué conviene hacer?
Pónle un altar con las deidades en las que el fallecido creía o tenía fe. Ahí pon agua, una veladora, incienso, comida, flores. Puedes poner su foto y tambien fotos de otros de sus familiares o amigos que hayan trascendido o dejado esta vida.
Hay que checar en qué día de la semana falleció, por ejemplo, el miércoles, y entonces cada miércoles, durante 7 semanas conviene hacer prácticas espirituales en memoria del fallecido, tales como mantras, oraciones, misas, puyas, etc. De acuerdo a las creencias del fallecido y de sus deudos.
El duelo puede durar un año y en ocasiones más tiempo, depende de la cercanía y de las circunstancias. En el caso de unos padres que pierden a un hijo el duelo puede durar toda la vida.
Hay que honrar el duelo, vivir el duelo, respetar el duelo. No reprimir el duelo. Pero acordarnos de que tenemos dos brazos. Por ejemplo, en el brazo izquierdo sentimos el duelo, lo vivimos, lo respetamos, podemos llorar una hora, un día, una semana, pero luego recordar que tenemos el otro brazo y que la vida debe continuar, que lo que más quisiera nuestro ser querido que nos ama es vernos bien, en paz y felices, no vernos derrumbados, deprimidos, derrotados... En su amor a nosotros lo que nos quisiera ver es que estemos viviendo intensamente nuestra vida. De lo contrario, es como si no sólo hubiera muerto nuestro ser querido, sino tambien nosotros.